AsoproSacha

Don Alberto: una institución del Sacha Inchi en La Mesa

En La Mesa, Cundinamarca, hablar de Sacha Inchi es hablar de Don Alberto: productor campesino, referente del cultivo y una de las manos que sostienen a AsoproSacha desde la mata hasta el frasco.

Hay productores que siembran un cultivo y hay productores que encarnan un oficio. Don Alberto pertenece al segundo grupo: lleva años trabajando el Sacha Inchi en su finca de La Mesa, Cundinamarca, y su conocimiento es hoy referencia obligada para las familias que se suman a la asociación.

De la mata al frasco

Don Alberto conoce la semilla en todas sus etapas. Sabe cuándo la cápsula está lista para recoger, cómo secarla al sol sin perder calidad, y cómo sacar cada semilla intacta de su cápsula estrellada. Ese ojo entrenado —el que distingue una cosecha buena de una exceptional con solo mirar el color del fruto— no se aprende en un manual: se aprende años caminando la mata.

Esa experiencia es la brújula de AsoproSacha: cuando un productor nuevo tiene dudas sobre siembra, tutorado o cosecha, la respuesta casi siempre pasa por la finca de Don Alberto.

La Mesa, tierra de Sacha Inchi

La Mesa está a unas dos horas de Bogotá, en la provincia de Tequendama. Su clima cálido de valle y sus laderas resultaron ideales para un cultivo que pocos imaginaban posible en Cundinamarca. Lo que empezó como una apuesta de unos pocos productores es hoy una cadena completa: siembra, cosecha, transformación artesanal y venta con comercio justo.

Don Alberto fue de los primeros en creer. Mientras otros dudaban de una semilla con nombre quechua y forma de estrella, él sembró, se equivocó, corrigió y compartió lo aprendido con quien quisiera escuchar.

Campesino, asociativo, comerciante justo

La filosofía de Don Alberto se resume en una idea: el valor de la semilla debe quedarse en el campo. Por eso participa en la asociación: no vende su cosecha a cualquier precio ni a cualquier intermediario, sino dentro de un esquema donde productores, transformadores y comercializadores avanzan juntos.

Cuando compras un producto con la marca Oro Verde Amazónico, una parte de esa historia viene de su finca y de las manos de familias como la suya.

Un legado que se multiplica

Hoy Don Alberto acompaña a nuevos productores, prueba mejoras en el secado y el tostado, y recibe visitas de quienes quieren conocer el cultivo. Su historia es la historia de AsoproSacha: el convencimiento de que un superalimento amazónico puede ser también una oportunidad real de desarrollo rural en Cundinamarca.

¿Quieres conocer el Sacha Inchi cultivado por Don Alberto y las familias de AsoproSacha?

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